
Pongo el agua a la temperatura adecuada
y en la esponja
una buena cantidad de gel de baño
que a ella siempre le parece mucha.
Enjabono su espalda,
la froto vigorosamente.
Después se da la vuelta
y continúo más suavemente
enjabonando sus brazos y axilas,
su pecho, su vientre,
sus piernas,
hasta llegar, ya arrodillado
a sus pies.
Empezó siendo un ritual
de seducción.
Hoy me siento, al realizarlo,
simplemente
enamorado.
Juan: se has sacado una sonrisa... El amor cuánto hace, puede y nos da. Simple, directo al corazón. Te escribiré un mail. Saludos.
ResponderEliminarEternizas el instante de amor (por esos pequeños detalles) con tus palabras hechas letras... me gustó el entorno y sobretodo ese final. Felicitaciones.
ResponderEliminarun abrazo con una sonrisa
Juan José
Gustavo, Juan José, gracias por vuestras palabras.
ResponderEliminarPoco a poco os estáis convirtiendo en dos buenos amigos blogeros.
Este medio te permite conocer a gente estupenda que probablemente nunca hubieras conocido de otra forma.
Sendos abrazos y sonrisas.
pues para variar andaba haciendo tirabuzones de blog en blog y al descubrirte he decidido hacerme un huequito con tu permiso claro..... y te enlazo el mío para cerrar el rizo
ResponderEliminarUn abrazo plagado de sonrisas
Qué ducha más entrañable y sensual :)
ResponderEliminarUn abrazo desde "Mar adentro"
En la sencillez de un gesto se dice tanto...
ResponderEliminarufff43
ResponderEliminarA mí también me gusta deambular de un blog a otro.
Se encuentran cosas sorprendentes a veces y a gente interesante.
Tienes aquí todo el hueco que tu quieras.
Gracias por tu comentario.
Abrazos sonrientes.
Sensual es la palabra adecuada, Mar.
ResponderEliminarAl menos es lo que trataba de trasmitir: amor y sensualidad.
Gracias por tu comentario.
Una sonrisa.
Gracias, María de la Cruz, por tus comentarios en mi blog.
ResponderEliminarEl tuyo, es también un gesto sencillo, pero que deja un buen sabor.
Estaremos en contacto.
Una sonrisa.
realmente no he estaado tan acostumbrado a el habla de esta manera tan... curiosa.
ResponderEliminardespues de haber estado acostumbrado a escuchar otras formas de referirse a el sexo tan.... directas, como Truman Capote en su libro de "musica para camaleones" en el que relata esplicitamente:
<>
lamentandolo mucho, antes se ha quedado cortado, y queria poner contradicción a las ejemplificaciones sexuales realizadas por diversos autores, en este caso iba a relatar la sguiente de truman capote:
ResponderEliminaren seguida empezamos a acerlo 2 veces al dia: una antes de desayunar y otra antes de cenar. pero era como si ella estuviese tan loca por mi polla como yo por su coño