sábado, 11 de mayo de 2013

Sobrevivir a la ausencia


Ni boca, ni ojos,
ni la mente que ocupa mi cabeza,
ni piernas que me llevan
a donde quiero ir,
ni pies que me sustentan,
ni brazos que aún son fuertes,
ni manos
con las que escribo
sobrevivirán.
Un día vendrá la muerte
a golpearme en la cabeza
y en el pecho
y dejaré de existir,
supongo.

No me inquieta,
ni me pone triste.
Todo termina.
Nada es eterno.
Pero qué extraordinario
sobrevivir a la ausencia
en los poemas.

domingo, 5 de mayo de 2013

Desierto



Busco el camino
a través del desierto.
Me gusta pensar
que atravesarlo
es un regalo.
Solo, sin alimentos, sin agua
busco el camino de la verdad,
del amor,
de la comprensión de la vida
y de la aceptación de la muerte.

El miedo me pide que vuelva:
“No vale la pena.
Ve a buscar tu alma
por el mundo”.
La envidia me grita:
“¡Tú no eres capaz!
¡Vuélvete, loco!
La gula me describe
comidas exquisitas.
La vanidad y el orgullo
se ríen de mí.
La ira me lanza órdenes.
La indolencia me anima a no preocuparme.
“Sueña”, me dice la avaricia,
y la lujuria, al fin, me tienta:
“Mira todas las hermosas mujeres
que podrías conseguir”.

¿Lograré atravesar el desierto?
¿Encontraré el camino?
¿Conseguiré vaciarme
para poder llenarme
de algo nuevo?
Desierto,
ojalá que tu luz
ilumine las sombras
de mi corazón.

sábado, 27 de abril de 2013

Amapola


Soy hermosa.
Los rayos del sol
y las gotas de agua
que caen del cielo
son generosos conmigo.
La tierra, con los brazos abiertos,
me proporciona todo lo necesario.

Antes era tímida.
Me comparaba
con las rosas rojas
que tienen muchos más pétalos,
un tallo fuerte con espinas
y sobre todo,
que huelen tan bien.
Me parecían tan atractivas…
A su lado,
yo tenía tan poca gracia…
¡Qué estúpida era!

Soy hermosa.
Saberlo me da alegría.
No me cambio por una rosa
ni por un árbol,
ni por todo un bosque,
ni por un pájaro.
Me gusta ser
una humilde amapola
y que las abejas
y las hormigas
y los niños
me amen
tal como soy.

miércoles, 24 de abril de 2013

Niños


“Porque la vida pone su casa en el pasado”
Felipe Benítez Reyes


Como todos los niños
jugábamos.
En la calle,
en el parque,
en su casa o en la mía,
en el salón o en la habitación,
en el suelo o en la mesa,
en el sofá o encima de la cama,
jugábamos.
Desafiándonos:
a que no me ganas…
a que no te atreves…
a que no me sigues…
Fugándonos
a la mínima oportunidad
del control de los adultos,
ese mundo de locos…
Escondiéndonos
para que no nos encontraran.
Jugábamos.
Como todos los niños.
Disfrutando
de la maravillosa e inocente
amistad.

domingo, 21 de abril de 2013

Un consejo



Para volverte loco
utiliza la poesía.
Para llenarte cuando estés vacío
utiliza la poesía.
Para ser humilde, para ser generoso
utiliza la poesía.
Para expresar lo que sale de ti,
para soñar
utiliza la poesía.
Para suicidarte y para no suicidarte,
para huir de lo que tu padre y tu madre
esperan de ti,
para buscar a Dios aunque estés seguro
de que no existe
utiliza la poesía.
Para conocer la verdad sobre ti mismo
utiliza la poesía.
Para pensar en la muerte
y para no pensar en la muerte
utiliza la poesía.
Para trepar al árbol familiar,
para limpiar tu conciencia,
para escapar de donde quiera que estés
encerrado
utiliza la poesía.
Para que te amen y para que te odien,
para curar tus heridas,
para golpear con firmeza
utiliza la poesía.
Para despertar a la vida y de la muerte
utiliza la poesía.

miércoles, 10 de abril de 2013

Poesía de oído

Me tapo los oídos con las manos
para oír mejor.
Se apagan las conversaciones cercanas,
el sonido de los automóviles,
el viento, la lluvia…

Un momento de silencio.

Enseguida llega el sonido de mi pulso.
Después, de improviso,
el rugido de mis tripas.
Tengo hambre.
Trago saliva
y resuena un gorgoteo de fluidos.
Oigo el sonido de mi respiración.
Me recuerda el rumor de las olas.

Vacilo un poco
cuando caigo en la cuenta
de que mi pensamiento
es como una voz que suena
dentro de mi cabeza.
Me oigo reír.
Soy feliz en mi mundo interior.

viernes, 29 de marzo de 2013

La pluma


Me gusta que salgan palabras de mí.
Es una sensación hormigueante.
Sé que yo no soy su dueña.
Aparecen en turba,
se ponen a hacer ruido
y tengo que dejarlas salir
de inmediato.
No es que yo sea una mística.
Simplemente pienso
que un espíritu me posee.
¡Le entran unos arrebatos!
Entonces, las palabras
empiezan a brotar de mí.
Y eso es un don.
A veces, es un parto difícil.
Hay que animar a las palabras
a escalar a las alturas del papel
con esfuerzo y disciplina.
Con todo, yo estoy encantada.
Escribir es un arte,
y yo me siento orgullosa.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Una habitación con vistas



“La ventaja de la mala memoria es que se disfruta
varias veces de las mismas cosas por primera vez”.

Friedrich Nietzche

La película está basada
en una novela de E. M. Forster.
No he leído la novela,
o eso creo,
pero sí había visto,
hace tiempo, la película.
Sabía que era una historia de amor
ambientada, en parte, en Florencia.
Del resto, nada recordaba.
Quizá la sensación
de que no me había gustado.
Pudo perecerme lenta.
La hermosa joven inglesa,
con su mata de pelo exuberante,
está demasiado bien educada
en los cánones de la estricta moral
inglesa de principios del siglo XX
como para aceptar el amor
del excéntrico e impulsivo joven
que la corteja
y la besa en la campiña florentina,
sorpresiva y arrebatadoramente.
Ella huye a Inglaterra,
se promete al hombre adecuado,
un buen chico,
culto, un poco petulante,
que no tiene ni idea
de cómo se besa,
ni cómo se ama.
Pero el destino interviene
y les hace cruzarse de nuevo.
Ella se resiste,
miente a todos
sobre sus verdaderos sentimientos.
Se miente a sí misma.
Intenta volver a huir,
esta vez a la lejana Grecia,
del amor.
Está a punto de echarlo
todo a perder.
Pero es inútil
intentar huir del amor.
Los que se han dejado arrastrar por su fuerza,
lo saben.
Y los jóvenes enamorados
acaban en el mismo hotel de Florencia
donde comienza la historia.

Con los ojos turbios,
celebré la suerte
de haber visto de nuevo la película
por primera vez.
Y ahora me doy cuenta también
de que mi mala memoria
me permite, sobre todo,
olvidar los fracasos, las culpas,
las riñas, las ofensas, el dolor,
y disfrutar
del amor original
y de la vida
que se abre por primera vez
a mis ojos
en este mismo instante.

jueves, 22 de noviembre de 2012

El fuego de la poesía


Me siento a contemplar el fuego
de la poesía.
Afuera hace frío.
Probablemente llueva.
Se oye el ulular del viento.
El gato de la soledad
se enrosca a mis pies.
Mientras contemplo el fuego
de la poesía
absorto,
crepitan las ideas.
Sueño
al calor de las imágenes.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Tetuán de las derrotas

Cuando yo era pequeño
mi barrio se llamaba
Tetuán de las Victorias.
Pero era un nombre falso.
Aún hoy,
después de tantos años,
la calle que recorría mi padre a diario
para ir a trabajar,
la calle en que mi abuelo
daba mítines
encaramado a un tonel
conserva el nombre de uno de sus capitanes,
Blanco solo de apellido
pero negro, seguro,
de conciencia.

Cuando yo era pequeño
mi barrio se llamaba
Tetuán de las Victorias.
Pero para mi abuela, viuda
y para mi padre, huérfano
y también para mí,
en memoria de su historia
de hambre, miedo y silencio,
mi barrio será siempre
Tetuán de las derrotas.



domingo, 4 de noviembre de 2012

Despedida

“¿Quién puede saber al oír la palabra despedida
qué separación nos aguarda”
Osip Mandelstam

Vienes a visitarme alguna vez
como si temiera el olvido.
Sueño que vives
en un lugar hermoso
donde eres pon fin feliz
con tu mujer y tus hijos,
en la tierra prometida.
Y parece incluso
que hubieses rejuvenecido,
que hubieses desprendido de ti
la tragedia de la guerra,
la infancia sin padre,
el hambre,
el odio al padrastro cruel,
el cansancio del trabajo inagotable,
la pena por tu primera hija
prematuramente entregada a la tierra,
la desolación de un matrimonio
sin magia
que inundó la vida de derrotas.
Sueño que vuelves
desde la eternidad en que resides,
con afán de padre
por cuidar de su hijo,
y me preguntas cómo me va,
con el deseo oculto
de poder aconsejarme
en alguna difícil decisión
de la vida.
Yo te muestro mi casa
grande y con muchos libros,
cerca de un parque
por el que camino cada día,
y te resumo mi vida
sentimental
y te hablo de la rebeldía
de tus nietos adolescentes
y te alegra saber
que las historias de padres e hijos
siempre se repiten.

Finalmente me anuncias
que has venido a despedirte de mí.
No vas a volver más.
Me dejas el recuerdo
de este sueño.
Te despides
y me pides que te deje,
ya para siempre,
descansar en paz.


sábado, 27 de octubre de 2012

La palabra es como Dios (de un verso de Nicola Gumillov)


Maravillosas, gloriosas, reverenciables palabras.
Suenan, resuenan por los siglos de los siglos.
La palabra bondad y su sonrisa,
la palabra amigo y sus buenos tiempos,
la palabra amor y su miedo de la ausencia.
Frente al tirano
voces unánimes gritan la palabra libertad.
Las palabras te quiero tanto
escapan de puntillas de mi boca
con su aroma dulce.
La palabra primavera, con sus almendros y ciruelos,
la palabra corazón con sus latidos,
la palabra poesía con su sutil textura.
Pronuncio la palabra vida
y la vida, sin duda, cobra sentido.
Cuando echo vaho en un espejo
me alegra que surjan las palabras.
A veces no encuentro la palabra
pero sé que existe
y que ella me encontrará a mí.


domingo, 21 de octubre de 2012

El no ser es un tópico (de un verso de Marina Tsvetáieva)


Estás aquí por algo.
No fue por accidente,
ni por casualidad,
ni por coincidencia,
ni por azar.
La vida se empeñó
en que tú llegaras.
Abrigaba para ti firmes propósitos,
aunque no tengas conciencia de ello.
No importan los motivos,
has llegado aquí.
Has de contribuir,
estar en el presente,
ser.
El no ser es un tópico
cuando la vida acecha con sus perros.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Soy egocéntrico


Yo soy egocéntrico.
Yo soy poeta.
Yo soy el que respira,
el que mira como abstraído,
el que solloza como un niño,
el que tiene miedo.
Yo soy un hombre
al que le gusta viajar a cualquier parte.
Yo soy castellano,
republicano, pequeñoburgués.
Yo soy alegre y triste,
y otra vez alegre.
Yo soy afortunado.
Cuando siento el infortunio,
las lágrimas salen de mis ojos
y nunca dura mucho.
Yo soy voz.
Yo soy cuerpo.
Yo soy espejo para otros.
Yo soy persona.
Yo soy el que se siente libre.
Yo soy un laberinto.
Soy el que se busca a sí mismo
y se encuentra, a veces.
Yo soy lastimero,
envidioso,
egoísta,
frío,
duro.
Yo soy tierno.
Yo soy rebelde,
inteligente,
feo.
Yo soy bastante feo.
Yo soy muy feo.
Yo soy hermoso.
Yo soy pretencioso.
Yo soy el que ama a una mujer,
el que quiere a sus hijos.
Yo soy profesor.
Yo soy y seré siempre alumno.
Yo soy normal.
como todos, uno más
entre millones.
Yo soy diferente, distinto.
Yo soy especial.


sábado, 29 de septiembre de 2012

El corazón contento


Al despertar,
aún soñoliento,
justo antes de abrir los ojos
al nuevo día que saluda
por la ventana,
me doy cuenta de que la felicidad
es hallarme cada mañana
contigo,
en medio de las sábanas revueltas.
abrazarme a ti
y sentir el corazón contento.



sábado, 22 de septiembre de 2012

Cien años


¡Nada menos que cien años!
Su vida se ha convertido
en una hazaña.
Vivir
hasta que se le acaben las fuerzas.
Y ya se hace duro.
Parece que el día
del eterno descanso
no llegara nunca.
¡Mira que es difícil morirse!
Cuesta sudor y lágrimas.

Oye mal,
ve mal,
ya no puede leer,
y después de una semana de hospital
no puede ni caminar hasta el cuarto de baño,
ella que siempre se negó
a usar una silla de ruedas.
Y solo quiere dormir,
que no la despierte nadie.
Dormir, dormir, dormir.

Llora en la cama,
llora
hecha un mar de lágrimas.
Y se tapa la cara
porque no quiere que la vean llorando.
Todo el cariño inmenso de sus nietos
no es suficiente para consolarla.
Y su corazón sigue latiendo,
siempre con su ritmo
monótono y pertinaz.



lunes, 9 de julio de 2012

Artículo de Luis Muñoz Diez en cultura.traverlarte.com sobre Canto cotidiano:

http://cultura.travelarte.com/libros/2316-canto-cotidiano-juan-carlos-ortega

domingo, 1 de julio de 2012

Conversación


Hijo,
nunca hasta ahora
has escuchado el otro lado
de la historia,
nunca has escuchado
que me marché también
por ti,
para que no sufrieras
como yo sufrí en mi infancia
los gritos, las peleas
y el desamor de mis padres.
Nunca has escuchado
que le juré a mi padre
¡ay!
que a mí no me pasaría lo mismo,
que yo lo haría
mejor que él.

Mi desdén me pasó factura:
no pude evitar tu dolor
ni el mío.
Yo no aguanté tanto
como mi padre
y mi soberbia
no me trajo la felicidad.
Pero, al menos, no olvides
que siempre he buscado la tuya.

martes, 5 de junio de 2012

Mi cuerpo

Cierro los ojos,
atento
al funcionamiento
de mi cuerpo.
Si hay alguna molestia
aquí o allá
él sabe
mejor que yo
lo que necesita
para sentirse bien.
Confío en su buen funcionamiento,
así como confío
en que no va a dejar
de respirar,
ni mi sangre va a dejar
de circular.
Mi cuerpo se cuida
a sí mismo.
Sabe cómo curarse
cuando hace falta.
Cada una de sus células
sabe cuál es su trabajo.
Mi mente
observa la vida
que se extiende,
adecuadamente,
por todos los confines
del universo
de mi cuerpo.

domingo, 3 de junio de 2012

Fantasía


“Con fuerza brotó el sudor de la herida”
Cantar de Beowulf

Nada es real.
Mi cabeza convierte
todo lo que veo,
todo lo que oigo,
todo lo que siento
en fantasía.
No es de noche,
ni estoy en mi ciudad,
ni en mi casa,
ni es mi propia cama
sobre la que está
un cuerpo que no es
mi propio cuerpo
sobre otro cuerpo.
El sudor
no es sudor.
La herida de su cuerpo,
que se abre ante mí,
no es una herida.
Los quejidos no son quejidos.
No hay movimiento de pelvis,
ni respiración agitada,
ni su piel contra la mía.
Mi cuerpo
es en realidad
mi alma.
Mi sangre de varón
brota con fuerza
en mi fantasía.


martes, 15 de mayo de 2012

Hace mucho tiempo

“Cuando te miro
tus rasgos no son extraños”

Poema de Gilgamesh




Nuestras miradas se cruzan.
Tu sonrisa es hermosa.
Yo también sonrío.
Ningún recuerdo aún.
Solo nuestras miradas
entrelazadas,
cómplices.
En algún lugar recóndito
de mi cerebro
tu imagen aparece.
Me acuerdo de ti.
Fuimos amigos,
en otro mundo.
Otro mundo
que ya no podrá reconstruirse.
Prácticamente
no pasó nada entre nosotros,
pero nos gustaba buscarnos.
Ahora somos dos desconocidos
que se sonríen
sin motivo aparente.
Pero cuando te miro
tus rasgos no son extraños.

miércoles, 25 de abril de 2012

Eres mi taumaturga favorita


Amada mía,
la magia de tu corazón
es un misterio para mí
y un enorme alborozo
que nadie conoce mejor que yo.
Tus manos hacen desaparecer
hábilmente mis miedos.
Cuando tú y yo miramos a la luna
el mundo entero se enamora.
En suma, amada mía,
eres mi taumaturga favorita.


lunes, 23 de abril de 2012

Aldaba

A Raquel

Quiero darte las gracias
por el júbilo.
Porque aunque hace meses
que nos conocimos
ha sido hoy
que me has abierto
de par en par
la puerta.
Me has hablado
como si ya me conocieras
de antaño,
como si fuera un amigo
cercano con quien
te sientes cómoda,
a quien puedes mostrar
sin reservas
tus sentimientos,
tu fragilidad.
Y te he visto
por primera vez
y ha sido tierno,
dulce y hermoso.
Me he sentido
en paz.

Como recuerdo
de nuestro encuentro
me quedo
con la aldaba
que golpea las puertas
de la amistad.

miércoles, 18 de abril de 2012

Mnemotecnia

Entro en el aula
que me ha sido asignada.
Los alumnos
van a pasar una prueba
de conocimientos
y destrezas indispensables.
Paso lista lentamente
mirándoles a la cara,
intentando recordar sus nombres
aunque soy consciente
de que eso no será suficiente.
Después de darles algunas instrucciones,
comienzan a trabajar.
Mientras tanto,
me dedico a memorizar sus nombres
utilizando la lista disimuladamente.
Trato de hacerlo rápido,
así que utilizo
algunos recursos mnemotécnicos.
Los nombres que se repiten
son más fáciles de recordar.
Hay dos Marías,
dos Albas,
dos Jaimes,
dos Ignacios
y dos Gonzalos.
Hay un Juan y un Carlos.
Sus nombres juntos forman el mío,
será fácil recordarlos.
Hay una Teresa, como mi ex,
un Guillermo, como mi hijo,
una Natalia, como mi amiga de la facultad.
Asocio el nombre de otros
a algún rasgo físico:
Pablo y Adrián son muy rubios,
Mercedes tiene los ojos azules,
Mario es grande y tan alto
que casi no cabe en el pupitre.
Ramón es muy inquieto,
no para de moverse en la silla.
Es el primero que levanta la mano
para hacer una pregunta.
Se sorprende cuando le llamo por su nombre,
pero atendida la cuestión,
continúa trabajando.
Prosigo asociando nombres
a cómo van vestidos,
al lugar que ocupan en la clase
o a cualquier otra cosa
que me ayude.
Finalmente los repaso todos
hasta comprobar que me los he aprendido.
Después solo tengo que esperar
a que pregunten dudas
para sorprenderles
llamándolos por su nombre.
Cuando van acabando,
les pregunto qué tal les ha ido,
siempre utilizando su nombre.

Sorpresa, admiración, regocijo
y una corriente de simpatía
se establece entre nosotros
cuando comprueban que me los sé todos.
Se muestran amigables,
alegres y cariñosos.
Me siento bien acogido.

Hoy he querido mostrarles,
y acaso pueda ser educativo,
que sus nombres eran para mí
importantes.

martes, 3 de abril de 2012

Testamento vital


He vivido ya cuarenta y siete años.
Hasta ahora
me he escapado de la muerte.
Amo la vida
y voy a aferrarme a ella
hasta mi último aliento.
Sin embargo, quiero ir
despidiéndome
pues no sé
si voy a irme pronto
para siempre.
Si fuera posible
deseo que alguna parte de mi cuerpo
siga viviendo en otros
cuando yo ya esté muerto.
No es que quiera
sobrevivirme
a mí mismo,
es que me gustaría hacer
un último servicio.
Pido ser desconectado
de cualquier máquina
si clínicamente
ya estoy muerto.
Dejo firmados
los documentos necesarios.
Quiero arreglar también
otros asuntos:
no quiero cajas,
ni cementerios.
Prefiero
que se esparzan mis cenizas.
Me gustan los bosques,
las montañas y los jardines,
aunque cualquier lugar
será bueno
para regresar a la tierra.
Que sea sencillo,
como quien da
un último paseo
con alguien querido.
Quien quiera,
que lea algún poema.
Será una buena forma
de despedirse de un poeta.
Mi agradecimiento
por adelantado.
Que os vaya muy bien.
Os quiero.
Madrid, a tres de abril
de dos mil doce.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Sinceridad


Gerardo tiene ochenta años
y se le ve muy viejo.
Ha visto la puerta entreabierta
y ha llamado para ver quiénes éramos,
forasteros que vienen al pueblo
a pasar el fin de semana.
Su casa queda justo detrás de la nuestra
y se ofrece para cualquier cosa
que necesitemos,
aunque confiesa, sincero,
que ha venido para hablar,
para que no se le olviden las palabras.
Y no tarda mucho
en hablarnos
del día en que vinieron
a llevarse a su padre
porque era sacristán,
religioso y de derechas.
Se acuerda muy bien
aunque era muy niño,
que aquel día estaban comiendo garbanzos
y que el cocido salió por los aires
porque alguien le dio una patada a la mesa.
Cuando su padre intentó protestar
se lo llevaron “al paseo”,
a fusilarlo, aclara.
Es fácil imaginar
que en aquellos tiempos de desaforo
no les dieran
ni el derecho a quejarse.
La madre, llena de espanto,
corrió a suplicar
a casa de uno que había sido alcalde,
rojo, pero honesto
y de buen corazón.
Intercedió
y su padre salvó la vida.

Al acabar la guerra,
los de derechas fueron a por el rojo
y se lo llevaron a la cárcel
para matarlo.
Entonces, fue su padre
el que intercedió:
a este no lo matáis
y si le matáis a él,
tenéis que matarme a mí también.
Y así consiguió
salvarle la vida
a su amigo, el rojo.

Hay que hacer siempre el bien,
dice el viejo Gerardo.
A veces, alguno del pueblo
me pregunta:
Gerardo, ¿no vas a la iglesia?
pero me lo dice de broma,
porque hoy, a nadie le importa
si eres rojo o de derechas.

Y el viejo Gerardo
continúa con las memorias
de su infancia,
hablando sin nostalgia,
porque a él lo que le gusta
es charlar con los forasteros
como nosotros
que escuchan con delicia
sus historias.

martes, 14 de febrero de 2012

Rinoceronte


Parezco formidable,
pero soy un animal sencillo
y corriente.
La naturaleza me ha concedido
una fortaleza fuera de lo común,
pero eso no me libra
de los cazadores.
Otros animales aparentemente inferiores
viven tranquilamente
alimentándose de día
y durmiendo de noche.
Pero para mí
no hay salvación
porque hay hombres
que están convencidos
de que mi cuerno, convertido en polvo,
tiene propiedades curativas
y afrodisíacas.
¡Qué cosas!

domingo, 22 de enero de 2012

Prefiero volver a fracasar


Prefiero volver a fracasar,
prefiero no ser feliz,
prefiero estar loco,
no tener memoria,
hundirme en el abismo,
mirarme en un espejo roto.
Prefiero no tener valor,
sentirme estúpido,
miserable,
estar equivocado,
hacerlo todo mal.
Prefiero ser vulgar,
prefiero las complicaciones,
prefiero ir al sicólogo,
prefiero ser abandonado,
no olvidar,
ser un extraño,
dejarme caer en la desesperación.
Prefiero las noches tristes,
las pesadillas, las lágrimas,
las ortigas.
Prefiero que las cosas no tengan sentido,
prefiero no tener razón,
decir inconveniencias,
ser castigado
como un niño que se ha portado mal.
Prefiero la discordia,
la envidia, la humillación,
el menosprecio, el desengaño.
Prefiero ser viejo
y estar enfermo.
Prefiero la cruda realidad.
Lo prefiero
a no haber vivido.

martes, 17 de enero de 2012

Presentación de Canto cotidiano


El próximo viernes 20 de enero tendrá lugar la presentación del libro, Canto cotidiano de Juan Carlos Ortega, publicado por Ediciones Vitruvio. Número 283 de la Colección Baños del Carmen.
Será presentado por el poeta José Elgarresta en el Rincón de don Antonio del Café Comercial, Glorieta de Bilbao, nº 7 a las 19: 30 horas.


http://edicionesvitruvio.blogspot.com/

domingo, 15 de enero de 2012

El ratón de colores


Soy un ratón de biblioteca.
Durante años
he ido acumulando
todos los libros
que han ido cayendo
en mis manos.
No los he leído todos.
Es imposible,
a estas alturas,
soñar con leer algún día
todos los libros que poseo.
Ni siquiera puedo dejar
de atesorar libros
a una velocidad mayor
que mi capacidad de lectura.
Además, me encanta releer
aquellos libros
que me gustaron
especialmente. Siento,
que con la perspectiva de los años,
puedo disfrutar mejor
del placer que contienen.
De todas formas,
todo lo que leo
se me va, poco a poco,
olvidando.
Leer tanto
no me ha hecho tan listo
como un ratón colorado.
A lo sumo, soy
un ratón de colores.

domingo, 8 de enero de 2012

Inmolación


Mi personaje
se inmola por los demás.
Se cree capaz
de ayudarles
a resolver sus problemas.
Quiere salvar a los otros
cuando no es capaz
ni de salvarse
a sí mismo.
Después descubre,
demasiado tarde,
que su inmolación
ha sido, no solo en vano,
también completamente
innecesaria.

¿Para qué habré construido
durante tantos años
un personaje
tan poco virtuoso?
¿Para que me quieran?
¿O para quererme?

Al menos, me queda el consuelo
de haber tomado conciencia
de la verdad
sobre mí mismo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Mañana será otro día


A veces no hace falta
sentirse muy feliz.
Basta con sentirse a gusto.
Basta con saber
que mañana será otro día,
seguramente mejor.
Y si no es así,
basta con aceptar
la vida
tal como llega.
Basta con descubrir
que hasta en la tristeza
se puede ser feliz.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Receta para pasar una feliz Navidad


Coge algunos libros:
unos cuentos de Carver,
Chejov, Maupassant o Poe...
alguna novela de Murakami,
Almudena Grandes, Lorenzo Silva,
John Irving, Somerset Maugham...
y alguna obra de teatro de Miller,
Tennessee Williams,
Alonso de Santos, Lorca o,
porqué no, Shakespeare.
No olvides también algo de poesía:
Whitman, José Watanabe,
Ángel González, Gil de Biedma...
Busca una casa de campo con chimenea
y enciéndela con una buena provisión de leña.
Acompáñate de un gato de pelo sedoso
de los que se dejan acariciar durante horas
mientras ronronean.
Añade un sofá muy cómodo.
Ten a mano un buen vino,
que sea, por lo menos, reserva,
aunque lo mejor es un gran reserva.
Combínalo con algo de comer que te guste
y que no haya que cocinar previamente,
como un paté de foie
o un jamón ibérico pata negra.
Mézclalo todo con buena música.
Y sobre todo,
no olvides desconectar la televisión,
el ordenador, y muy especialmente
el teléfono móvil.
Relájate y....
¡¡¡disfruta de una feliz Navidad!!!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Belleza triste


Invierno.
Un día frío de lluvia.
Tras las ventanas,
el parque:
cipreses, arces,
chopos, olmos
y árboles del amor,
ya sin hojas,
paseos solitarios,
húmedos bancos
y una fuente
con cuatro surtidores.
Triste belleza
que inunda el alma
y me empuja
delicadamente
hacia la plenitud.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Combinatoria


Por la mañana,
después del desayuno
y de la ducha,
comienzo eligiendo
calcetines,
uno liso y otro a rayas
o uno de cada color,
un pantalón vaquero
azul desteñido
o azul oscuro,
gris, negro, marrón,
(también tengo uno morado),
camiseta, con o sin mensaje,
o camisa a cuadros,
a rayas o lisa,
jersey de cuello alto,
redondo o de pico,
con o sin cremallera.
Me pongo delante del espejo
y compruebo
que todos los colores
combinan.

Algunas veces también elijo
si mi cara
será triste o risueña,
simpática o distante,
de listo o de bobo
enamorado.
O simplemente
me pongo una sonrisa,
y compruebo
si me gusta.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El mensaje del vino


Descorcho la botella
y mientras lo sirvo en la copa,
la voz extraña del vino
me trae tu memoria.
Te recuerdo
bebiendo en tu vaso,
saboreándolo sencillamente,
sin mirar su color,
sin movimientos circulares
que hiciesen aflorar sus aromas,
ajeno a sus orígenes,
acompañando sin más
el sabor de la comida.
Te recuerdo
bebiéndolo despacio
como quien roba
un poco de placer a la vida.

Con la copa suspendida en el aire
me concentro un instante
en el mensaje del vino
que trae adherida
la añoranza de mi padre.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Otorrinolaringología


Me duele un poco la cabeza,
y los oídos,
tengo la garganta seca
e irritada,
congestión nasal
y una tos persistente
y molesta.

Oto, oído,
rino, nariz,
laringo, laringe,
logía, ciencia que estudia…
Otorrinolaringología.
¡Qué hermosa palabra compuesta!
dice mi alma de filólogo,
que ama las palabras.
Siempre he creído
en su poder mágico,
pero mis oídos,
mi nariz
y mi garganta
no se sienten en absoluto
aliviados
al pronunciarla.

jueves, 24 de noviembre de 2011

No digo nada


Suena tu voz
en el contestador automático
pidiéndome
que deje un mensaje
después de oír la señal.
Estoy a punto de decirte
que ya han pasado cinco años,
que me acuerdo mucho de ti
y que hoy, por fin,
he reunido el valor para llamarte.
Y en lugar de eso,
igual que el día
de nuestra despedida,
me quedo callado
y no digo nada.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Renuncio a la certeza


Cuando renuncio a tener razón
me vuelvo humano, es cierto.
Respiro hondo
y mis palabras,
menos firmes,
menos rotundas,
tienen más sentido.
Transito por la duda
como si mi misión en este mundo
fuera asumir el riesgo
de no tener respuesta
a todas las preguntas.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Un instante lamado poesía


A Sabina
le gustaba reunirse
con algunos de nosotros,
incipientes poetas,
para hablar de poesía.
Su prestigio personal
como excelente catedrática
era grande.
Sin embargo, lo que la convertía
en alguien singular
a nuestros ojos
era haber sido la compañera
del gran poeta
Blas de Otero.

En mitad de la noche,
nos contó un día,
Blas se despertaba
con la necesidad urgente
de escribir un poema.
Aquellas palabras de Sabina
fueron como una profecía.

Dormido o despierto,
sientes dentro de tu cabeza
el instante del nacimiento,
un instante llamado poesía
y corres
con la urgencia del parto.

martes, 1 de noviembre de 2011

Red de certidumbres


Así como los héroes
desconocen que están llamados
a serlo
y cuando se enfrentan
a su destino
dudan
antes de aceptarlo,
los poetas desconocen
que están llamados
a ser poetas
y cada palabra que escriben
forma un verso
y cada verso un poema
y cada poema forma
una red de certidumbres
que les atrapa
en los eternos lazos
de la poesía.

martes, 25 de octubre de 2011

El silencio habla


Ven,
siéntate frente a mí
y mírame a los ojos
en silencio,
porque tu silencio
es más elocuente
que tus palabras.
Si sientes dolor
que me hable de él tu silencio.
Si quieres darme las gracias
por lo que recibiste de mí,
hazlo en silencio.
Finalmente,
que sea tu silencio
el que se despida
y retomemos el cauce
de la vida.
Calla.
Deja que el silencio hable.

domingo, 16 de octubre de 2011

Perroflauta


Sé bien que el negro
es el color del dinero
de los sacrificios ajenos,
el que duerme en paraísos
fiscales,
pequeño dios
al que los egoístas,
duros de corazón piden:
sálvame.
Sé bien que el poder
que habita en palacios
bosteza
con su boca de piedra
frente a la muchedumbre
que entona cantos.
Sé bien que escupen
en nuestro sueño,
que insultan a nuestro corazón
intrépido.
El poder contempla impávido
a quienes sollozan
heridos por cifras astronómicas,
sajados, agonizantes.
En el reino de la intriga,
la quimera del oro
envía a sus bestias feroces
a comerse el hígado
del mundo
financiero.

Poeta perroflauta,
no hables más de la locura
que provoca el metal
más venenoso del mundo.
Habla de la ilusión,
del himno que sale
de los pulmones
de los que quieren
cambiar el mundo,
habla de la marcha alegre
de los indignados
que han descubierto su voz
dormida y ahora
salen a la calle.

Despierta,
poeta perroflauta,
y escribe versos
para iluminar la verdad lírica
que está aguardando
a que el viejo sueño
de un mundo más justo
se haga realidad.

sábado, 15 de octubre de 2011

Sustancia poética


El momento absoluto,
el trance
que se busca con tanto esfuerzo,
instante insólito,
intenso.

Estoy hablando
de lo que encierra el poema
de la sustancia poética.
Música verbal,
palabras
que quieren decir algo
bello, tierno, sabio,
original.
El sueño
donde quiere habitar
el poeta.

sábado, 27 de agosto de 2011

Solo


Es solo un instante
profundo.
No duele.
Inexplicable
como la muerte.
Sientes
que estás solo
en el mundo.
Vivo
y solo.
Un instante.
Nada más.

martes, 23 de agosto de 2011

Biblioteca


Mi primer libro
es un libro robado.
Ayer, mientras ordenaba
la biblioteca,
pasó por mis manos
y al abrirlo
una vez más
volví a leer la dedicatoria
que mi madre
escribió hace tanto tiempo:
“A José Luis, con cariño,
para que la lectura de este libro
te haga pasar buenos ratos.
Tu mamá”.
Mi hermano mayor
pasaba alguna enfermedad
que no recuerdo
y ella le regaló,
para distraer su convalecencia,
Los tres mosqueteros
de Alejandro Dumas, padre.
No sé si le gustó
ni si apreció nunca el libro.
Seguramente sí.
Pero yo lo codicié
en cuanto lo leí,
como siempre he codiciado
todos los libros
que han derramado sobre mí
su placer.
Los atesoro en mi biblioteca
y me imagino que esperan
con paciencia de viejo amigo
a que algún día, de nuevo,
los lea.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La llamada


Yo quería estudiar,
quería aprender.
Pero en el colegio
no me daban nada
de lo que yo necesitaba.
Podía atisbar
en algunos profesores
un esfuerzo,
un deseo de ayudarme.
Pero al final caían
en su jerga,
atrapados por un sistema
que solo les permitía ocuparse
de mi comportamiento problemático.
Eso era lo fácil.
Lo difícil era ver mi alma,
la poesía que había en mí,
mi deseo de belleza.
Ellos no sabían
o no podían mostrármela.
No hubo ningún mago,
ni tampoco ninguna estrella
que me guiara hacia el norte
de mi destino.
Tuve que explorar a tientas.
Y tardé mucho en descubrir
lo que había venido a hacer aquí,
en este mundo.
El viaje fue duro
y a veces sentí la tentación
de rechazar la llamada
a comprometerme con la vida.
Me hizo falta además
osadía
para querer ser
un buen profesor
y un buen poeta.

miércoles, 13 de julio de 2011

Desaprender


Mi mundo era hermético.
Allí donde otros hablaban
sin miedo,
yo me quedaba callado.
No hay error en el silencio
pero hay frustración
y soledad.
Poco a poco,
muy despacio
y con dolor
me fui otorgando
el derecho a la palabra.
Superé la timidez
y pude, al fin,
ser reconocido
y amado.
Perdóname
si ahora hablo demasiado.

domingo, 3 de julio de 2011

Percepción


Descanso
junto a la ventana
después de un viaje
no demasiado largo.
El tiempo ha refrescado
y un aire
como de sierra
entra en la casa
con alegría.
Siento en la piel
un estremecimiento.
De pronto, me doy cuenta
de que mi vida
se abre misteriosamente.
Todo lo que ha sucedido
hasta hoy,
todo lo que recuerdo,
todas las experiencias,
las dichas y las desdichas,
fluyen.
Percibo que algo ha cambiado,
algo se ha movido
dentro de mí.
Dejo que el aire
que entra por la ventana
me empuje suavemente
a lo que tenga que ocurrir.

jueves, 30 de junio de 2011

Estoy cansado de las cosas


Estoy cansado de las cosas
que pasan
sin darme cuenta,
sin percatarme.
Ocurre una y otra vez:
los mismos patrones de conducta,
las mismas equivocaciones,
las mismas situaciones
que se repiten.
Por ejemplo,
estamos sentados en un restaurante
charlando,
después de haber cenado bien.
Hablamos de cualquier cosa,
da igual,
de su compañera de trabajo
con la que no se entiende,
de su jefe, que no para
de interrumpirla,
de lo que ha comido
o dejado de comer.
En lo fundamental,
como la política,
la educación, la literatura,
o la forma de disfrutar de la vida,
estamos de acuerdo.
Pero, de pronto,
por lo más insignificante,
estalla una discusión.
No tengo ni idea
de por qué estamos discutiendo
realmente.
Seguimos un rato,
acalorándonos.
Al final llega el enfado
y después, el silencio.
¡Mierda!
Estoy cansado de las cosas
que pasan sin saber por qué.

jueves, 23 de junio de 2011

Asunto pendiente


Me he pasado los últimos diecisiete años
intentando ser un buen padre
y duele tanto enojo,
tantos reproches.
Pero tarde o temprano
la vida nos aproximará
y desaparecerá
la insalvable distancia
que hoy nos separa.
El desdén pasará de largo
y serás el orgullo
de tu padre,
y, al fin,
me defenderás
de todos mis fracasos.
Mientras volvemos a encontrarnos,
te mando este mensaje
para que, en el futuro,
puedas estar seguro
de que te seguí queriendo.

jueves, 16 de junio de 2011

El hábito del verso

“A los otros les queda el universo,
a mi penumbra, el hábito del verso”
J .L. Borges


Cuando tenía catorce o quince años
me gustaba salir al campo,
lejos del mundo de los adultos
y de todas las personas que no comprendía
y que no me comprendían a mí.
Me sentaba en algún bosque solitario
o en alguna colina apartada
a contemplar la belleza del paisaje.
Los árboles, las flores,
las nubes del cielo
me acompañaban
y me daban conversación.
Entonces, tranquilo y dichoso,
me sentía llamado por la poesía
y escribía las palabras
que la naturaleza me susurraba.
No entendía a los hombres,
ni lo que esperaban de mí,
pero aprendí a amar la vida,
a sentirme acogido por ella.
También fui adquiriendo
el hábito del verso.