jueves, 2 de julio de 2015

Cogió el tren que iba al interior de sí mismo


Cogió el tren que iba al interior de sí mismo.
Estaba detenido en la estación “Toda una vida”.
Se sentó junto a la ventanilla
para ver pasar las imágenes de su juventud.
El tren tardó un poco en arrancar.
Al principio fue subiendo la empinada cuesta de la conciencia.
Fue dejando atrás antiguas exigencias,
paisajes de autosuficiencia y autocontrol.
Vio pasar todo lo que se esperaba de él.
Hasta que finalmente el tren comenzó a detenerse.
Se mantuvo en el asiento preguntándose:
¿qué siente mi cuerpo?
Entonces apareció un sentimiento compasivo
que le ayudó a descender del tren.
¿Pero qué demonios es esto? pensó.
Aquí solo hay vacío.
Y de pronto comprendió que aquello era su esencia,
su desconocido yo
y por primera vez sintió el desafío
de vivir una vida propia.

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