sábado, 20 de junio de 2015

Yo estaba solo


Yo estaba solo
y abracé al hacha buscando cariño.
No había nadie más allí.
Ella me cortó con su hoja desnuda
y al principio solo pude devolverle
una dolorida sonrisa.
Después me sentí hendido,
quebrado en dos.
En lo más profundo de mí
notaba el temblor de un grito
que nunca llegó a salir.
Finalmente sentí un frío metálico
y una angustia de color rojo sangre.

Fue tan atenta
de acompañarme al hospital
y yo intenté que no se sintiera mal
por los cuchicheos maliciosos de las enfermeras.
Después de tanta intimidad
no quería que se sintiese traicionada.
Antes de que nos separaran
nos prometimos mutuamente
que nunca olvidaríamos la experiencia.

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