viernes, 16 de septiembre de 2016

Talento


El bebé tiene talento
para llorar como si le fuera la vida en ello.
Puede permanecer solo
una cierta cantidad de minutos.
Después reclama la presencia de su madre
con un llanto que atraviesa las paredes
y que puede oírse
a una considerable distancia.
Cuando siente los mimos maternos
el llanto del bebé
desaparece con la misma inexorabilidad
con la que aparece.
Es todo un mérito
el cambio de humor instantáneo
de la pesadumbre a la felicidad.
Yo lo he intentado,
pero no tengo el talento del bebé.

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