sábado, 15 de agosto de 2015

Despedida


Estar siempre juntos
en algún lugar…
Me hubiera gustado.
Las despedidas me ponen ingenuo.
Y me asustan.
Solo palabras exactas,
íntimas,
no hay tiempo, ni besos
que perder.
El poeta que hay en mí
siempre pide una cosa:
no me olvides.
Un abrazo y finalmente
separarse.
Renunciar.
La vida es una larga preparación
para el olvido.

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