domingo, 23 de agosto de 2015

No te despiertes


No te despiertes.
Continúa tu sueño.
Aún puedes vivir unos segundos
aquel día que se perdió
para siempre.
Continúa la historia.
Observa lo que pasa.
Sé testigo.
Tú estabas allí
y en cierta forma
vuelves a estar allí.
Misteriosamente, aquel día
se vuelve a repetir.
Estáis juntos un minuto más.
Disfruta de lo que os trasmitís
el uno al otro,
de la conversación hasta el amanecer.

Y ahora,
despierta en medio de la noche.
Y renuncia.
Se rompió el encanto.

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