viernes, 14 de agosto de 2015

¿Qué quiero yo?


¿Qué quiero yo?
Contesta sin prejuicios, corazón.
Despáchate a gusto.
Olvídate de la buena conciencia.
No te avergüences.
Atrévete.
Estamos en la misma barca
y a quién le importa el rumbo.
La vida nos quiere
y ya somos mayores
para ser capaces de recibir.
¿Acaso no te gustaría recibir
su abrazo, su mirada, su voz,
percibir su alma
y sentir otro instante de eternidad?
No tiene por qué ser posible.
Pero dilo.
No te quedes sin decir nada.
Contesta, corazón.
¿Qué quiero yo?

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